Ing. César Villanueva ex premier y ex presidente de la Asamblea Nacional de Gobiernos Regionales
Por Gerardo Torres
Dentro de cinco meses llegará a su fin el gobierno de Ollanta Humala sin haber plasmado las grandes reformas que él prometió hacer al pedir el apoyo de la población para ser elegido presidente de la República en las elecciones del 2011.
Una de esas reformas que la ciudadanía considera vital para el desarrollo integral del país es la descentralización del Estado. El centralismo limeño margina a casi todo el país desde los albores de la independencia nacional y los gobiernos que hemos tenido en todo este largo período hicieron muy poco, casi nada, para terminar con esta situación absurda e injusta.
Lima sigue siendo privilegiada frente a las otras regiones. En la ciudad capital se concentran todos los poderes públicos, inclusive los organismos que tienen que ver en la lucha contra la extrema pobreza, que está focalizada en la zona andina.
En el marco de este modelo centralista, el gas de Camisea llegó primero a Lima, en tanto que el Cusco, - donde se encuentra ubicado el yacimiento gasífero –, sigue esperando. Hasta el Museo de la Memoria también está en la capital, cuando debería estar en Ayacucho, región que fue el principal foco de la violencia que remeció al país en las décadas de los 80 y 90.
El expremier de este gobierno, César Villanueva criticó a Humala por no haber hecho nada para avanzar el proyecto descentralista del Estado. “No hubo avances porque políticamente tanto el Congreso como el Ejecutivo no tienen la mirada clara sobre la importancia de este proceso”.
Dos veces presidente regional de San Martín y ex coordinador de Asamblea de Gobiernos Regionales, Villanueva planteó la creación de Macroregiones para avanzar la descentralización.
Refirió que en las regiones existe la voluntad de crear macroregiones y se refirió al impulso de la región piloto conformada por Amazonas, San Martín, ubicadas en la zona nororiental, a la que se sumaron La Libertad y Cajamarca
Lamentó que no prosperara esta iniciativa porque faltó vincularla al tema presupuestal.
Villanueva dijo que sin ese proceso reafirmado no hay forma de garantizar inversiones público privadas en un mediano plazo.
Ahora se argumenta el tema de la corrupción para pretender justificar la parálisis del proceso. Hubo corrupción como los hay en todos los niveles de gobierno.
Han transcurrido más de 14 años desde que en el 2002 se dio la Ley de Bases de la Descentralización y en el balance del proceso encontramos hechos positivos y negativos.
En lo negativo están la corrupción, el desinterés de los sucesivos gobiernos, en casi tres lustros, en la creación de las macro regiones, como manda la ley, con el propósito de seguir acaparando el grueso del presupuesto de la República en beneficio de Lima.
En las regiones hubo autoridades corruptas, algunas de las cuales están en prisión y otras prófugas, pero también hubo gobiernos exitosos. Por tanto, la corrupción no justifica para no insistir en la descentralización como una de las reformas centrales del país.
En Arequipa los empresarios esperan que el próximo gobierno ejecute de una vez el tan mentado “shock descentralizador”, que deberá privilegiar el desarrollo de todas las regiones del país, con la distribución equitativa del ingreso nacional´ y activando el movimiento económico en las regiones.
La Macro Sur sigue esperando el gasoducto sur andino y el proyecto petroquímico.
“shock descentralizador” equivale parar inversiones estatales en Lima y convertir a las regiones en lugares atractivos para invertir y vivir, olvidar los réditos políticos cuantificados en número de votos.
Ya no es posible permitir el abandono y la miseria en que se encuentran miles de poblados peruanos en la sierra, es un insulto a la conciencia ciudadana. La obligación de un buen gobierno es buscar el bienestar de todo su pueblo en su integridad.
Un dirigente de la Asociación de Empresas del Parque Industrial de Arequipa me comentó recientemente que la Macro Sur (Cusco, Puno, Arequipa, Madre de Dios, Apurimac, Tacna y Moquegua) dispone de los recursos suficientes para lograr su desarrollo social y económico. Cuenta con recursos minerales, energéticos, turismo, agricultura, entre otros recursos, que no deben seguir incrementando el absorbente remolino del crecimiento limeño.
Refirió que es absurdo que toda la carga impositiva tributaria del Perú continúe concentrada en Lima. La tributación de las actividades mineras, agropecuarias, turísticas, que conforman el mayor aporte al ingreso nacional, actividades que en Lima no existe, se va a la capital para formar parte del ingreso estatal. El modelo centralista asigna los mejores sueldos del Estado a los empleados que trabajan en Lima y hasta los congresistas elegidos en sus regiones terminan afincándose en Lima alimentando así el centralismo.
El analista político e investigador Jorge Aragón también consideró de trascendental importancia reforzar y promover el proceso de descentralización porque, entre otras cosas, generó niveles de gobierno que antes no existían, como el regional.
Afirmó que pese a los problemas que se conocen y cuando aún no sabemos quién ganará las elecciones de abril y la segunda vuelta, si las hay, es importante perfeccionar el proceso y apostar a consolidar los gobiernos regionales y locales porque el país lo necesita, si tenemos en cuenta que el Perú es un país muy centralizado.
Gerardo Torres Condorgeraldtc@hotmail.com
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Felicitaciones por la reaparicion de Semana Semanal
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